martes, 3 de septiembre de 2019

TÚ AQUÍ


















Si estuvieras aquí,
serías noviembre
visitando Atacama,
cubrirías de flores este desierto
y por fin dejaría de mirar
ese camino costero
que se pierde
en el noreste nostálgico.
Si aquí te hallaras,
el viento no traería
tus susurros que me desvelan,
ni trasladaría tu aroma
que enloquece a las gaviotas
desordenando su vuelo.

Si tan sólo te encontrara aquí,
mis noches no sabrían
a tortuosa agonía
y mis manos serían
dichosos fósiles enclavados
en la faz de tu cuerpo.
Si cayeras aquí
tu piel sería mi prenda.
Desangraría los frutos
de tus labios en los míos.
Y tus pechos se alzarían tan altos
que besarían el sol.
Invade con tus doquillas*
mi arenisco lecho
y quédate aquí las estaciones
que restan.

Te quiero aquí
llevándote el frío,
robando mi atención,
sustrayendo mi inspiración,
y quitándome las fuerzas.
Te quiero aquí
desvestida,
y vestida de galaxias.
Si estuvieras aquí
regaría y cuidaría
las flores de vuestro jardín.
Tus manos serian
manadas de gacelas
pastando en mi torso
y tu cuello,
sería cubil para mis besos.
Si aquí estuvieras
mi piel hallaría abrigo
y mi boca saciaría
el hambre y sed de ti.


*Doquilla (Cistanthe grandifora) Planta que crece sobre rocas y aparece en el desierto florido.




































































Poema de la obra AWUMBUK – Árbol de Gorriones (2019)
Texto y fotografía Erasmo Rivera ©.
Todos los derechos reservados ©.