Escribí innumerables
cartas que jamás
fueron respondidas,
envié aves mensajeras,
más regresaban sin señal alguna.
Esperando una llamada
en este fusco cuarto
conocí el mutismo.
Aguardé tu llegada
en la estación
de los vagones muertos,
las semanas me abatieron,
los meses me sofocaron
y la maldita espera
me asesinó en esta lúgubre celda.
Después de extinguirte en ausencia,
te apareces como si nada hubiera
sucedido y me dices
que me alejé de ti,
que prácticamente te di la espalda.
cartas que jamás
fueron respondidas,
envié aves mensajeras,
más regresaban sin señal alguna.
Esperando una llamada
en este fusco cuarto
conocí el mutismo.
Aguardé tu llegada
en la estación
de los vagones muertos,
las semanas me abatieron,
los meses me sofocaron
y la maldita espera
me asesinó en esta lúgubre celda.
Después de extinguirte en ausencia,
te apareces como si nada hubiera
sucedido y me dices
que me alejé de ti,
que prácticamente te di la espalda.
Poema de la obra "Los Brazos de Venus"
Texto y fotografía Erasmo Rivera.
Todos los derechos reservados.
Texto y fotografía Erasmo Rivera.
Todos los derechos reservados.

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