Cuando
ella posó
sus
labios en los míos,
hallé
el sabor
de
un continente en su boca,
besé
África.
Degusté
cada exótico fruto,
besé
sus millares
de
manadas migratorias
y
sobrevolé sus aves.
Acaricié
sus gigantes de marfil,
(y
los recién extintos)
hice
reverencia
a
cada uno de sus reyes,
abracé
todas sus tribus
y
reí saltando con su bella gente.
Cuando
ella me besó,
besé
sus inviernos,
sus
sequías e incendios.
Besé
sus junglas, sus islas,
sus
costas y desiertos.
Besé
el ocaso de sus sabanas,
escalé
sus milenarios árboles
y
olí sus infinitas flores.
En
ese primer beso,
en
medio de un centenar de tambores
reverencié a sus ancestros,
ascendí
al Kilimanjaro
y
sus ojos rugieron
bajo
sus párpados,
en
tan sólo un beso.
Obra:
AWUMBUK-Árbol de Gorriones (2019).
Poema:
Erasmo Rivera Pasten ©.
Fotografía:
Erasmo Rivera Pasten ©.
Todos
los derechos reservados.



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