Me suicidaré en tu cama,
mi
sangre regará tus sabanas
mezclándose
con tu aroma.
Mi
cuerpo yacerá
sobre
tus cálidas mantas,
haciendo
de aquel campo de flores
un
sangriento nirvana.
Con
mi tinta granate
teñiré
tu almohada
y
escribiré mis últimos versos
en
tus paredes, páginas blancas.
Me
suicidaré en tu cama,
condenando
mi alma
a
residir tu habitación,
haciendo
un déjà vu
de
mi muerte,
convicto
en aquella caja.
Y
de tanto cuidarte, mirarte
y
besar tu cuerpo latente,
de
tanto custodiar tu lecho,
mi
fantasma será de tu alcoba
el
ángel sangrante de la guarda.
Poema
de la obra AWUMBUK – Árbol de Gorriones (2019).
Texto
y fotografía Erasmo Rivera ©
Todos
los derechos reservados ©.

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